Alberto Calderón Ramírez

Cincuenta Religiosas de diez comunidades de vida contemplativa se reunieron del lunes 31 de marzo al viernes 4 de abril, en el Monasterio de las Hermanas de La Visitación de María, en Morelia, para vivir el curso denominado Desarrollo armónico de mis facultades, que fue impartido por el P. Ignacio Plascencia, LC, Director del Instituto “DAR” (Departamento de Atención a Religiosos) y las Hermanas consagradas Margarita Estrada y Eva Gloserova, colaboradoras de dicho instituto. Sobre este curso, el P. Ignacio Plascencia, Sacerdote Religioso de los Legionarios de Cristo, explicó que este curso que se ha impartido un sinnúmero de veces a institutos religiosos, tanto de vida activa como de vida contemplativa en todo el país, se centra en lo que es la identidad de una mujer consagrada, ya que –dijo– consiste en trabajar en la formación humana para que la consagrada o consagrado pueda responder mejor a las inspiraciones del Espíritu Santo. Asimismo, señaló que a través de este curso se toca el aspecto de la vida afectiva, que consiste en encauzar poderosamente las fuerzas del corazón de una persona consagrada, al amor único y exclusivo de Cristo.
Experiencias La Hermana Celina García de la Mora, de la Orden de la Visitación de Santa María, manifestó: “Creo que es un medio (el curso) para que las personas consagradas fomentemos nuestra formación humana, nuestra madurez, y así poder llegar mejor a la meta en nuestra vocación, que es un amor maduro y a la santidad”. Por su parte, la Hermana María de la Paz Lara, de las Adoratrices, comentó: “Este curso nos invita vivir como personas felices dentro de nuestra vocación consagrada; también nos motiva a valorar la vida espiritual y, como mujeres, la vida humana. Ha sido una reflexión muy importante, que nos alienta a no cansarnos en el camino, y a ser la persona, la mujer consagrada que Dios quiere, dando testimonio de servicio en nuestra comunidad y en la Iglesia. Finalmente, la Hermana María Sanjuana Córdoba Villalobos, de la Congregación de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, dijo: “Esta experiencia me ha parecido muy interesante, porque estamos tocando muchas áreas humanas para poder conocernos más, vivir con más plenitud nuestra vocación, renovarnos en nuestra entrega de cada día, y vivir con más alegría el llamado que Jesús nos hace”. |